viernes, 21 de febrero de 2014

Vía Giuseppe Verdi, un buen inicio


Si tuviera que empezar o elegir una ruta para conocer la ciudad de Trento, sin lugar a dudas, sería en esta calle: Vía Giuseppe Verdi. La calle principal que te lleva hacia el Duomo, la Catedral, de la ciudad. 



Está en plena zona universitaria, a lo largo de esta calle uno tiene a mano las facultades de Letras y Filosofía, Derecho, Economía, etc., centros de estudio y bibliotecas, la Sociedad Filarmómica de Trento, C.I.A.L. (Centro Interfacoltá per l'Apprendimento Linguistico), etc. Es decir: gente joven a todas horas del día, un buen lugar para quedar con tus compañeros y amigos para tomar un buen café o una cerveza en una de las tantas cafeterías y bares que hay a lo largo y alrededor de esta calle. 


Vía G. Verdi desde el Duomo

Fantásticas lámparas del palacio de la Sociedad Filarmónica, de fondo el Duomo


Las razones son varias, podría ser más lógico hacerlo desde la estación de trenes pero para mí está calle es mucho más. Exactamente sus alrededores, concretamente la puerta de una facultad cercana. Hay inicios con dulces reencuentros, hay facultades que pueden hacer que una visita llegue a ser un gran inicio. Muchos dicen de que en Trento la gente es muy fría, muchas veces basta que un cruce de caminos te lleve a volver y empezar otros nuevos. Muchos buscan rincones exóticos en las ciudades, quién no, otros muchos una discoteca, qué hay de malo. Yo me quedo con su sonrisa, mi lugar favorito de Trento. 


Inicio de Via Verdi hacia el Duomo desde el río Adige
A la derecha el Molino Vittoria

Fuera de las calles comerciales de tiendas de ropa, etc., Via G. Verdi es una de las calles más animadas a lo largo del día en la ciudad de Trento. No está nada mal para empezar a conocer esta genial ciudad. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Rovereto y el MART

Ciudad cultural e histórica clave en el Trentino, en parte porque entre sus joyas se encuentra el MART (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Rovereto y Trento), además del Museo de la Guerra pero no olvidarse del patrimonio artístico de su arquitectura en el centro histórico. Pequeña ciudad pero grande su chispa y es que Roverteto cuenta con gran movimiento estudiantil y político, muy activos los movimientos sociales y presentes en la vida cotidiana de la ciudad.
Para llegar a ella y como ya sabéis que soy un gran defensor de la bici o el transporte público.. en este caso opté por el tren. Salida desde Trento dirección a Verona, a escasos 25 kms., con una duración de 15 minutos llegamos a la segunda ciudad en importancia de la provincia tras la capital, Trento.

Una gran manera de disfrutar de esta ciudad es ir bien pronto para ir al MART, que se llega a través del Corso Bettini, situado entre edificios del siglo XVIII, a un corto paseo del centro histórico. Durante estos días se expone una de las grandes muestras del año: "Realismo Mágico. L’incanto nella pittura italiana degli anni Venti e Trenta" (El encanto en la pintura italiana de los años 20 y 30) con obras interesantísimas de Cagnaccio di San Pietro, Felice Casorati, Antonio Donghi, Achille Funi, Carlo Levi o Ubaldo Oppi.

Os recomiendo estar al loro de los eventos que ofrece el museo, ya que por ejemplo este domingo 21 de enero, de 15:00 a 16:00 hrs., se ofrece una visita guiada sobre la muestra "Realismo Mágico" por tan sólo 2 €. 

Por otro lado, la exposición permanente acoge una soberbia colección de Futuristas, Pop Art, arte povera y el Realismo que evoluciona hasta lenguajes contemporáneos.
 

 
La construcción del edificio es obra del arquitecto suizo Mario Botta con la colaboración del ingeniero roveretano Giulio Andreolli. El museo se distribuyen en cuatro plantas, con doce mil metros cuadrados en total seis mil de ellos reservados para exposiciones.
El edificio de por sí es una gran apuesta de la arquitectura moderna acogiendo no sólo el museo sino sala de lectura y biblioteca para los estudiantes de Rovereto, con varias facultades universitarias hasta ejerce de centro de estudios donde imparten clases de máster en relación con el arte, etc.

La arquitectura Clásica no podría estar tan presente y es que la cúpula nos hace viajar a Roma inspirándonos en un Panteón de Agrippa moderno.

Algunos de los más de 3.000 obras de Fortunato Depero, donado por la ciudad de Rovereto y hoy fondos del museo, es uno de los platos fuertes del MART junto con los de otros futuristas tales como Giacomo Balla, Carlo Carrà, Luigi Russolo, Gino Severini, Enrico Prampolini y Tullio Thayaht Crali.

Entre las adquisiciones más importantes de MART se pueden encontrar obras de la talla de los principales artistas italianos del siglo XX como Medardo Rosso, Mario Sironi, Giorgio de Chirico, Giorgio Morandi, Lucio Fontana, Vedova Emilio, Piero Manzoni, Alighiero Boetti o Mario Schifano.


Decir que la entrada no es barata que digamos, son 7 € para estudiantes y 11 € la entrada normal, por 2 € más incluye la visita al Museo del artista futurista Depero. Es decir, casi 20 € entre ir (y volver) de Trento a Rovereto más la entrada al museo. Como punto negativo, lógicamente, es que barato no es pero realmente merece la pena puestos a pagarlo.
Pero si vas el primer domingo de cada mes es GRATIS, aprovechen!
Todo irá bien
Has cambiado / He cambiado
Cierra la boca, abre los ojos
Haz algo de malvado / En verdad hoy te digo , que estarás conmigo en el paraíso
El aire es azul


El horario es:
De martes a domingo 10:00 a 18.00 hrs. Viernes de 10:00 a 21:00 hrs. El lunes está cerrado.

De Rovereto y su vida hablaremos en otro momento. Todas/os al MART!

domingo, 13 de mayo de 2012

Mal'Ombra


"...Ahora... siendo el tabernero, ya de por sí bastante antipático,
se recomienda dejar fuera, de hecho si lo has olvidado,
la maleducación, la descortesía, la prisa.
[...]".

Así se te recibe en la taberna "Mal' Ombra" de Trento, un bar bohemio en Corso 3 di Novembre, a escasos cinco minutos de Piaza Fiera. Personalmente, el bar con la mejor decoración en la ciudad, el "Mal' Ombra" te ofrece un espacio tranquilo para beber un buen vino (cuenta con una amplia carta de vinos), de grappa (es también una buena "grapperia"), un buen café y un surtido de dulces y bizcochos hechos por el mismo lugar de quitarse el hipo.